"¡Madre mía, qué rizos más bonitos tienes!" Un cumplido estupendo, si la otra persona no contestara "ay, si fueran lisos, tan lisos como los tuyos". Casi todas las mujeres conocen este "problema": quieres un cambio, a ser posible lo que tienen otras, y luego... zas... a ser posible deshacerlo. Porque, de alguna manera, no acaba de gustarte. A la otra le queda realmente mejor. ¿Y a mí? No, esa no soy yo. Pues sí, qué quieres que te diga, yo también tuve de verdad un "problema" así. Mi deseo de cambio, digamos que bastante espontáneo, no me llevó a una boutique, sino, de forma radical, a la peluquería.

teñir el pelo de rojo

Teñir el pelo de rojo: el cambio

Así fue como yo también pasé de un rubio ceniza apagado a ser pelirroja. Aquello fue realmente un cambio. "Hazte un tinte rojo", ¡qué idea tan genial! En mi fantasía veía a una mujer con garra, de larga melena roja, vestida de forma sexy y con mucha labia. Bueno, no me parecía a la hermana de Pippi Calzaslargas, pero de aquella mujer con garra, sexy y de larga melena roja me miraba una pelirroja más bien escéptica, con corte en capas hasta los hombros. La expresión de la cara no era precisamente sexy, sino más bien un "¿Quién demonios eres tú y qué haces en mi espejo?". Así que fue un cambio del que me arrepentí amargamente. Me apetecía algo más "natural". Y así, ahora, después de haberme saciado cinco minutos de ese tono de rojo en mí. Por si todavía no he mencionado las gafas color berenjena que llevaba en aquel momento... sí. ¿Y ahora qué?

Teñir el pelo de rojo: cuanto más oscuro, mejor

Como dejar que crezca y se vaya solo es cosa de valientes o del invierno, cuando puedes ponerte un gorro rápidamente, tuve que atreverme de verdad a ir de nuevo a la peluquería. Teñir el pelo de rojo. Más fácil de decir que de hacer. Porque teñir el pelo de rojo no es tan sencillo como cuando, en general, toca teñirse de rojo. ¿Pero de rojo a otro color? El rubio es bastante difícil, habría que decolorar demasiado y, aun así, un reflejo rojizo puede hacer que el pelo parezca más bien naranja. ¿Cómo lo sé? Adivinadlo. Teñir el pelo de rojo sí se puede, pero lo mejor es hacia tonos más oscuros. No tiene por qué ser enseguida negro. Y así fue como mi pelo pasó de un tomate cherry a madera de caoba y, desde entonces, de vez en cuando también más oscuro. Pero un cambio ya no entra tan deprisa en mi casa. Aunque, quizá sí podría ser una pelirroja estupenda... en otro cuerpo y... en otra vida.